La obesidad es la enfermedad metabólica crónica actual más prevalente en los países industrializados

La obesidad es probablemente la enfermedad que supone la mayor causa de mortalidad evitable en el mundo en general. Se define como un aumento de grasa corporal. Este aumento se traduce en un incremento de peso y aunque no todo incremento del peso corporal es debido a un aumento de tejido adiposo, en la práctica médica el concepto de obesidad está relacionado con el peso corporal.

No podemos olvidar que el mejor tratamiento de la obesidad es su prevención

El abordaje terapéutico de la obesidad debe ser global, abarcando las modificaciones dietéticas necesarias, cambios en la conducta alimentaria, incremento en la actividad física y abandono de costumbres sedentarias, es decir, en definitiva, cambio en los hábitos de vida.

En la actualidad sabemos que para la intervención dietética sea eficaz debe formar parte de un plan alimentario estructurado, equilibrado y abierto, encaminado a reducir la ingesta energética global del paciente, disminuir el rendimiento calórico de los alimentos( las grasas) y corregir las alteraciones del patrón alimentario si existiesen.

Objetivos

Disminuir la grasa corporal, manteniendo la masa magra.
Mantener la pérdida de peso lograda a largo plazo.
Prevenir las ganancias futuras.
Mejorar la capacidad funcional y la calidad de vida.
Disminuir los factores de riesgo cardiovasculares (hipertensión) y metabólicos (dislipémia, hiperglucemia, etc.).
Disminuir el dolor lumbar o de rodillas relacionado con la sobrecarga de peso.
Evitar errores alimentarios.
Conseguir la reeducación alimentaria.
Restablecer el equilibrio psicosomático.
Mejorar problemas de fertilidad.
Evitar riesgo de cáncer hormonodependiente.
Mejorar enfermedades respiratorias como la Apnea del Sueño.

“El sobrepeso y la obesidad no son solamente problemas estéticos sino sobre todo de salud y pueden influir negativamente en la calidad y en la expectativa de vida”